Soledad Rivero asumió formalmente como nueva Secretaria General de la Comisión Directiva Central del Personal de Vialidad bonaerense para el período 2026-2030. El acto se realizó en la Casa del Trabajador Vial, ubicada en calle 10 entre 59 y 60 de La Plata, y marcó la llegada de una mujer platense a la conducción del gremio provincial.
Durante la ceremonia, la dirigente sindical aseguró que la nueva conducción llegó “con hechos concretos” y no con promesas de campaña. Además, remarcó que el respaldo obtenido en las elecciones representó una validación al trabajo realizado durante la etapa de transición previa a la asunción oficial.
“Como Secretaria General, mi rol es la conducción estratégica y la representación gremial de la institución ante todas las autoridades provinciales”, afirmó Rivero. En ese sentido, explicó que buscará garantizar que las necesidades de los trabajadores de las 12 zonas viales y de Casa Central sean escuchadas, además de sostener reclamos vinculados a salarios y condiciones laborales.
La nueva titular del gremio también definió su llegada al cargo como “un hito histórico” dentro de la organización sindical y sostuvo que espera que su designación funcione como un mensaje para otras trabajadoras. “Las mujeres tenemos capacidad para liderar organizaciones gremiales con firmeza y resultados concretos”, expresó.
Entre los principales puntos de gestión, Rivero confirmó que ya se encuentran trabajando en negociaciones paritarias para actualizar el Artículo 16, conocido como Índice 1000, y reclamar la restitución del Artículo 8 de la Ley 6021, un beneficio salarial eliminado durante la última dictadura militar. También reclamó nuevos ingresos a planta permanente para cubrir vacantes en las distintas zonas viales de la provincia.
Por último, la dirigente manifestó su preocupación por la situación de los trabajadores de Vialidad Nacional y cuestionó las políticas del Gobierno nacional. “Tenemos que trabajar para que ese modelo no llegue a la provincia porque sería lo peor para los trabajadores”, lanzó.