El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, lanzó una dura advertencia sobre la situación económica que atraviesan las provincias y aseguró que podrían entrar en “colapso” por las políticas de ajuste implementadas por el gobierno de Javier Milei. Además, cuestionó a los mandatarios provinciales que acompañaron al oficialismo y confirmó que un grupo de gobernadores se reunirá para analizar medidas frente al escenario actual.
“Las provincias vamos a sufrir un colapso en cualquier momento”, afirmó Quintela durante una entrevista radial, donde explicó que muchas administraciones ya tienen dificultades para cubrir obligaciones básicas como el pago de salarios. Según sostuvo, la falta de asistencia nacional y los recortes presupuestarios están llevando a las provincias a una situación límite.
🗞️Las provincias y el ajuste de Milei
— Futurock.fm (@futurockOk) May 21, 2026
🗣️Ricardo Quintela (@QuintelaRicardo), gobernador de La Rioja en #TotalNormalidad pic.twitter.com/tZNMlVytBK
El mandatario riojano aseguró que su gestión priorizó garantizar los sueldos estatales, aunque reconoció que cada vez cuesta más reunir los recursos necesarios. “No tenemos ayuda del Gobierno Nacional, solo políticas de ajuste”, remarcó, y advirtió que el recorte “va a ser cada vez más salvaje”.
Durante sus declaraciones también apuntó contra algunos gobernadores por haber acompañado iniciativas del oficialismo. “Bajo ningún concepto tendrían que haber acompañado al Gobierno Nacional”, lanzó Quintela, quien consideró que muchos mandatarios adoptaron una postura “genuflexa” frente al poder central.
El gobernador confirmó además que diez mandatarios provinciales mantendrán una reunión para discutir la situación económica y buscar posiciones comunes frente a Nación. En ese contexto, habló de la necesidad de “reconstruir un país devastado” y cuestionó duramente las consecuencias del ajuste sobre el empleo, los salarios y el financiamiento estatal.
Quintela también criticó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y aseguró que, desde su implementación, el país perdió más de 2600 millones de dólares. Según planteó, esos recursos podrían haberse utilizado para reforzar jubilaciones, universidades y otros sectores afectados por los recortes.