Tras la muerte del Indio Solari a los 77 años, volvió a tomar protagonismo una de sus últimas grandes entrevistas públicas. Se trata de la conversación que mantuvo en octubre de 2024 con Pedro Rosemblat en Gelatina, un encuentro de más de una hora en el que repasó aspectos personales, artísticos y políticos de su vida.
Durante la charla, el histórico líder de Los Redondos habló abiertamente sobre el Parkinson, enfermedad que condicionó sus últimos años y que terminó alejándolo de los escenarios. Con crudeza y sinceridad, reconoció las dificultades que enfrentaba cotidianamente y dejó una frase que hoy adquiere una carga especial: “La vejez es una cagada. Yo no sirvo para viejo”.
A pesar de los problemas de salud, el músico dejó en claro que seguía vinculado a la creación artística. “Va a seguir habiendo canciones. No sé hacer otra cosa”, sostuvo durante la entrevista, donde explicó que la composición continuaba siendo una parte esencial de su vida y una de las razones que lo mantenían activo.
Otro de los momentos más recordados fue cuando habló de su relación con el escenario. Allí aseguró que los recitales representaron el lugar donde más seguro y feliz se sintió. “El lugar más lindo y seguro del mundo que tuve fue el escenario”, afirmó al recordar las multitudinarias presentaciones que marcaron la historia del rock argentino.
La política también ocupó un espacio importante en la conversación. Fiel a las posiciones que sostuvo durante gran parte de su carrera, Solari cuestionó la situación económica y expresó preocupación por el rumbo del país. Varias de sus reflexiones generaron repercusión entre seguidores y dirigentes de distintos espacios políticos.
Durante el reportaje también dejó su mirada sobre la música actual. Lejos de mostrarse desconectado de las nuevas generaciones, destacó el trabajo de artistas jóvenes y aseguró que algunas de las propuestas más interesantes del presente estaban encabezadas por mujeres.
La entrevista terminó convirtiéndose en un documento de enorme valor para sus seguidores. En ella, el Indio habló de la enfermedad, de la música, del paso del tiempo y de sus proyectos pendientes, dejando uno de los testimonios más completos de su etapa final como figura pública.
Tras conocerse su fallecimiento, aquella conversación volvió a multiplicarse en redes sociales y plataformas digitales, donde miles de fanáticos encontraron una nueva manera de recordar a una de las figuras más influyentes de la historia del rock argentino.