El uso del preservativo en Argentina se mantiene en niveles muy bajos y especialistas advierten que esa tendencia coincide con un aumento de infecciones de transmisión sexual, especialmente entre adolescentes y jóvenes. Según datos citados por profesionales de la salud, apenas el 14,5 por ciento de la población lo utiliza en todas sus relaciones sexuales.
La situación preocupa porque el preservativo sigue siendo el único método anticonceptivo que también protege frente al VIH y otras infecciones de transmisión sexual. De acuerdo con el boletín “Respuesta al VIH y las ITS” del Ministerio de Salud, el 98% de los nuevos diagnósticos de VIH se asocia a relaciones sexuales sin protección.
La caída del uso es aún más marcada entre las nuevas generaciones. Según un informe de AHF Argentina de 2021, solo el 5 por ciento de los adolescentes y el 13 por ciento de los jóvenes afirmaron usar siempre preservativo, una baja sostenida frente a cifras que años atrás se ubicaban cerca del 40 por ciento.
Los especialistas señalan que el problema no se explica solamente por el acceso al método. También influyen la desinformación, los prejuicios, los tabúes, la baja percepción del riesgo y mitos vinculados al placer o a la confianza dentro de las parejas estables.
Entre las infecciones que pueden transmitirse por relaciones sexuales sin protección aparecen sífilis, herpes, gonorrea, clamidia, hepatitis A, B y C, VIH y Virus del Papiloma Humano. Algunas pueden cursar sin síntomas, lo que aumenta el riesgo de transmisión y retrasa la consulta médica.
La sífilis muestra uno de los crecimientos más fuertes. En 2025, Argentina notificó 46.779 casos, un aumento del 75,6 por ciento respecto de 2022, con una tasa nacional de 117,2 casos cada 100.000 habitantes, según datos oficiales citados en el informe.
Desde AHF Argentina recomiendan prestar atención a señales como flujo inusual, ardor, picazón, dolor genital o anal, ampollas, úlceras o lesiones. Ante cualquiera de esos síntomas, los especialistas insisten en consultar rápidamente para recibir diagnóstico y tratamiento, y evitar complicaciones a largo plazo.
Los profesionales también remarcan que el preservativo debe utilizarse desde el inicio hasta el final de la práctica sexual. Además, recomiendan tenerlo siempre a mano, usar lubricantes al agua e incorporarlo al encuentro sexual sin cargarlo de prejuicios ni tabúes.