Informe universitario

Un estudio de la UBA alertó por el crecimiento de los jóvenes "Triple Ni" que ni estudian, ni trabajan ni buscan empleo

Investigadores del Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) detectaron un crecimiento del fenómeno de los "Triple Ni", jóvenes que dejaron de estudiar, de trabajar y también de buscar empleo.
Investigadores del Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) detectaron un crecimiento del fenómeno de los "Triple Ni", jóvenes que dejaron de estudiar, de trabajar y también de buscar empleo.

Un informe elaborado por investigadores del Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) encendió una señal de alarma sobre la realidad que atraviesan miles de jóvenes argentinos. El trabajo sostiene que el 48,9 por ciento de las personas de entre 18 y 29 años vive en condiciones de vulnerabilidad social y advierte sobre el crecimiento de un grupo que ya es denominado como los "Triple Ni".

A diferencia del tradicional concepto de los "Ni-Ni", el estudio identifica a jóvenes que no estudian, no trabajan y tampoco buscan empleo. Según los investigadores, este fenómeno refleja un nivel de desaliento que va más allá de la falta de oportunidades laborales y evidencia una ruptura en las expectativas de progreso.

El director de la investigación, Juan Cruz Esquivel, explicó que esta desconexión responde a que muchos jóvenes ya no perciben al mercado laboral como un espacio capaz de ofrecer oportunidades reales de inclusión. Los datos muestran que dos de cada diez jóvenes vulnerables permanecen fuera tanto del sistema educativo como del mercado de trabajo y que uno de cada tres dentro de ese grupo abandonó incluso la búsqueda de empleo.

El informe también cuestiona la idea de que tener un trabajo garantiza mejores condiciones de vida. Entre los jóvenes vulnerables, casi siete de cada diez trabajan, aunque la mayoría lo hace en actividades informales, changas, comercio, construcción, tareas de cuidado, venta ambulante o empleos realizados por internet. Apenas el 18,9 por ciento cuenta con un empleo registrado o parcialmente registrado.

La investigación agrega que el 57 por ciento de los jóvenes afirma que los ingresos familiares no alcanzan para llegar a fin de mes y que el 78 por ciento no posee obra social ni medicina prepaga. A pesar de ese contexto, el 85,7 por ciento considera que estudiar sigue siendo una herramienta para mejorar su calidad de vida, aunque muchos encuentran obstáculos económicos, familiares y laborales para continuar sus estudios.

Otro de los aspectos analizados fue la salud mental. Más del 70 por ciento de los jóvenes consultados manifestó sufrir ansiedad o nervios de manera frecuente, mientras que la mitad reconoció atravesar episodios de desgano o síntomas compatibles con cuadros depresivos. Para los investigadores, estos indicadores muestran que la vulnerabilidad también compromete las posibilidades de proyectar un futuro.

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