Ford Argentina continúa desarrollando, junto a Ford Philanthropy y Fundación Forge, un programa regional de capacitación destinado a jóvenes que buscan incorporarse al mercado laboral tecnológico. La propuesta apunta a reducir la distancia entre la formación educativa y las habilidades requeridas para acceder a los nuevos puestos de trabajo.
El programa está dirigido a jóvenes de entre 18 y 24 años, tiene una duración aproximada de un año y se desarrolla de manera completamente virtual y gratuita. Hasta el momento alcanzó a más de 1.200 participantes de Argentina, Chile, Perú, Brasil y Colombia.
Como parte de la iniciativa, se realizó un encuentro con estudiantes que atraviesan la etapa final de la capacitación, especialmente aquellos que participan de los bootcamps de Automatización con IA y Data Analytics. La jornada combinó reconocimientos, charlas y actividades de networking con ejecutivos de la compañía.
El evento fue conducido por Julieta Schulkin y Joan Cwaik, quienes abordaron las transformaciones provocadas por la tecnología y la inteligencia artificial en el mundo laboral. “Fue una jornada muy motivadora, en la que los chicos y chicas se van inspirados”, destacó Schulkin.
Uno de los momentos centrales fue el denominado Speed Mentoring. Allí, los participantes pudieron conversar en grupos reducidos con referentes de Recursos Humanos, Tecnología y Experiencia del Cliente sobre las capacidades que demanda actualmente el mercado, los desafíos profesionales y las posibilidades de inserción en el sector.
Los jóvenes también recibieron diplomas como reconocimiento por el recorrido realizado durante el último año. “A mi yo de antes de empezar el programa le diría que no se rinda, que los momentos difíciles van a aparecer, pero que vale la pena seguir adelante”, expresó Florencia, una de las participantes.
La jornada incluyó además actividades de integración, sorteos y un almuerzo compartido. Para la compañía, el programa busca convertir la capacitación en una herramienta concreta para que jóvenes de diferentes países de la región puedan prepararse frente a un mercado laboral atravesado cada vez más por la tecnología.