Los suicidios aumentaron 11,8% en Argentina y el país se ubica tercero en Sudamérica, detrás de Uruguay y Chile. Además, el suicidio pasó a ser la principal causa de muerte violenta entre adolescentes y jóvenes, por encima de los siniestros viales.
Demián Rodante, jefe de la sección Psiquiatría del Hospital Moyano y vicepresidente del capítulo de Suicidología de la Asociación de Psiquiatras de Argentina, explicó que las conductas suicidas se transformaron en uno de los principales problemas emergentes de salud mental de los últimos 15 años. Según detalló, una de cada cuatro consultas en espacios de psiquiatría y psicología está relacionada con esta problemática.
El especialista aclaró que no existe un único factor que explique una conducta suicida y que tampoco es indispensable contar previamente con un diagnóstico psiquiátrico. “La conducta suicida afecta a personas incluso sin diagnóstico”, remarcó al explicar la complejidad del fenómeno.
Rodante también destacó la importancia de hablar directamente con una persona cuando se detectan signos de sufrimiento. Señaló que preguntar de manera clara por la existencia de ideas suicidas permite abrir un espacio de escucha y facilitar el acceso a ayuda profesional.
Ante una respuesta afirmativa, el psiquiatra sostuvo que la prioridad debe ser acompañar y garantizar que la persona reciba asistencia especializada. También remarcó el papel de los medios de comunicación y pidió abordar estos casos sin sensacionalismo, al considerar que pueden convertirse en aliados fundamentales para la prevención.