Gerardo Morales se instaló en Shenzhen y puso en marcha una consultora dedicada a vincular empresas y gobiernos interesados en desarrollar negocios con China. El exgobernador de Jujuy orientó su nueva actividad especialmente hacia proyectos relacionados con la energía solar y las oportunidades comerciales entre ambos países.
La elección de Shenzhen no fue casual. La ciudad es uno de los principales polos tecnológicos del gigante asiático y Morales profundizó allí el interés que había desarrollado durante sus años al frente de la provincia por la economía, la industria y las inversiones chinas.
Durante sus dos mandatos en Jujuy avanzaron distintos proyectos con participación de empresas y capitales de China. Entre ellos aparecen la Planta Solar Cauchari, el tren solar de la Quebrada y emprendimientos vinculados con la producción de litio, antecedentes que le permitieron construir una red de contactos que ahora utiliza en su actividad privada.
Tras dejar la gobernación y luego de su candidatura a vicepresidente, el dirigente radical comenzó a estudiar con mayor profundidad las posibilidades vinculadas con la industria energética china. Desde Shenzhen busca conectar inversiones y proyectos comerciales con actores argentinos interesados en ese mercado.
Su mudanza, sin embargo, no significó una retirada de la política jujeña. Morales mantiene influencia dentro de la Legislatura provincial y continúa interviniendo en el escenario interno, incluso en medio de diferencias con la administración de Carlos Sadir.
El exmandatario también dejó definido su respaldo político para 2027 y señaló a Carlos Sadir como su candidato para las próximas elecciones. Así, combina su nueva actividad empresarial desde China con una participación que sigue teniendo peso dentro de la política de Jujuy.