El poncho que Soledad Pastorutti utilizó durante la despedida de Lionel Messi cuesta 600.000 pesos y detrás de su confección hay una familia de artesanos catamarqueños que cuestiona duramente la situación económica bajo el Gobierno de Javier Milei. Se trata del Poncho Bandera, elaborado por Ramón Baigorria y Graciela Carrasco en su taller Rua Chaky, ubicado en Belén.
La prenda requiere entre 15 y 20 días de trabajo completamente artesanal, desde el hilado y teñido de la lana hasta el tejido en telar criollo. El modelo nació en 2010, inspirado en la bandera argentina, y llegó a manos de la cantante a través de un encargo realizado durante la Fiesta Nacional del Poncho.
La exposición que recibió durante el homenaje a Messi multiplicó las consultas. Según Baigorria, antes tenían 50 pedidos y, después de la aparición de la Sole, acumularon más de 750 mensajes en redes sociales, además de solicitudes desde distintos países.
Sin embargo, el éxito del producto contrasta con las dificultades económicas del emprendimiento. “Este gobierno nos enterró”, aseguró el artesano a iProfesional, al explicar que dejaron de exportar después de ocho años y que el encarecimiento de los costos complica la actividad.
Los números que detalló muestran el impacto sobre la producción. El kilo de hilo pasó de menos de 5.000 pesos en 2023 a entre 60.000 y 70.000 pesos, mientras que la factura eléctrica aumentó de 30.000 a 450.000 pesos y una garrafa de 10 kilos pasó de 1.200 a casi 40.000 pesos en Belén.
El propio poncho costaba 85.000 pesos en 2023 y actualmente vale 600.000 pesos. Para Baigorria, la caída del poder adquisitivo y la falta de turismo también perjudican a los trabajadores del sector, pese a que su creación consiguió reconocimiento internacional.