Javier Milei enfrenta un serio problema electoral entre las mujeres, según una encuesta del observatorio de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. El relevamiento indica que el 68 por ciento de las encuestadas quiere un cambio de gobierno, mientras que entre los hombres esa posición alcanza el 47 por ciento.
La diferencia deja al descubierto una brecha de género que podría complicar las aspiraciones de reelección del Presidente en 2027. Entre los varones consultados, el 53 por ciento prefiere la continuidad del Gobierno libertario, una postura que contrasta con el predominio del rechazo femenino.
La evaluación de la economía también muestra diferencias contundentes. El 61 por ciento de las mujeres considera negativa la situación económica y apenas el 21 por ciento la califica positivamente, mientras que entre los hombres esas cifras son del 47 y el 35 por ciento, respectivamente.
Según la información publicada, dentro del oficialismo existe preocupación por las reiteradas descalificaciones de Milei hacia figuras públicas y periodistas. Entre los episodios mencionados aparecen sus enfrentamientos con Lali Espósito, María Becerra, María Laura Santillán, María O'Donnell, Silvia Naishtat, Silvia Mercado y Maru Duffard.
El último cruce con Duffard habría provocado cuestionamientos internos y pedidos para moderar las agresiones públicas hacia periodistas mujeres. La preocupación oficialista también estaría vinculada con la posibilidad de que ese rechazo influya en las preferencias electorales de otros integrantes de las familias.
El consultor Facundo Nejamkis, director de Opina Argentina, relacionó el fenómeno con las posiciones del espacio libertario frente a los derechos de las mujeres. También señaló que el deterioro salarial afecta especialmente a quienes administran la economía doméstica.
Nejamkis agregó que el lenguaje presidencial, caracterizado por agresiones y descalificaciones, podría profundizar esa distancia con el electorado femenino. El dato central para Milei es que casi siete de cada diez mujeres consultadas quieren otro gobierno, una señal de advertencia para su proyecto de continuidad en la Casa Rosada.