Madame de Rosa, de influencer a enfermera

Un gesto de generosidad. Eso es lo que ha hecho Madame de Rosa con la valiente decisión que tomó hace dos días. La influencer hizo más honor que nunca a su profesión apartándose de las redes sociales para contribuir en la cadena social de bondad que el coronavirus está provocando en la gran mayoría de los seres humanos. Un gesto de conciencia y responsabilidad social que, sin necesidad económica alguna, ha llevado a cabo por un bien mucho más grande que el suyo personal. "Vuelvo a trabajar de enfermera. Espero que no me echéis demasiado de menos, me tengo que ir a ayudar a gente que lo necesita... Os quiero 3.000", escribía la joven en su cuenta personal de Instagram.

Junto a la instantánea, la joven publicó un vídeo explicando la necesidad de este cambio de roles. Al parecer, una ex compañera del Hospital La Paz de Madrid la llamó ante la profunda necesidad de personal médico para ayudar a los contagiados por el virus. Así, Madame de Rosa se despedía de las redes sociales confiando a sus seguidores paciencia por no estar activa virtualmente. Además, mostraba sus inquietudes y sus miedos al tomar la decisión sabiendo que tiene un niño en casa.

Horas después de su primer día como enfermera, la influencer compartía una instantánea en la que se le podía ver con el atuendo sanitario con mascarilla incluida y firmado con un "superado el primer día". Junto a ella, una fotografía de agradecimiento para todos sus seguidores que han aplaudido este gesto: "Increíblemente emocionada por todas las muestras de cariño que he recibido, no tengo palabras, no sé si las merezco, lo que sé es que soy muy afortunada y que juntos venceremos porque "Il mondo, non si é fermato mai un momento, la notte insegue sempre il giorno, ed il giorno verrà...".

Muchos han sido los seguidores que le han agradecido su decisión, pero también lo han hecho muchos rostros conocidos. Así, su amiga Dulceida le escribía: "Valiente y con el corazón más grande que conozco". Pelayo Díaz, María Pombo, Laura Escanes o Eva González quien escribía: "Amiga, me has emocionado hasta las lágrimas. Mi amiga, la harapos, vuelve a poner el uniforme que mejor le define, el de buena persona. Suerte y gracias, muchas gracias".

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