De solo tres centímetros de largo, los dragones azules “vuelan” sobre el agua. Son pequeñas babosas marinas llamadas glaucus atlanticus. Habitan los océanos Atlántico, Pacífico e Índico.
Como consecuencia de la cuarentena preventiva por la pandemia del coronavirus que obligó a las personas a recluirse en sus casas, en las últimas semanas se impusieron las imágenes de animales que rara vez son vistos y que vuelven a recuperar terreno en sus hábitats.
En este marco, una de esas escenas que se habían vuelto infrecuentes por el avance de los seres humanos sobre la naturaleza, tuvo lugar en el Padre Island National Seashore, en Texas, Estados Unidos, donde aparecieron dragones azules.
Jamie Kennedy, vocera del parque, habló con la cadena de noticias CNN y señaló que hace dos años que trabaja allí y no tenía noticias de los dragones azules. Según dijo, el hallazgo se produjo porque se acercan a la costa.
Al desplazarse por el agua, los dragones azules dejan un llamativo destello de ese color. Son los depredadores naturales de un animal similar a las medusas. Al comerlas almacenan sus células punzantes de sus presas y las utilizan para defenderse, lo cual hace que su picadura sea dolorosa.