"Los 24 de junio son días complejos y complicados en cuanto a la carga emocional y anímica. Uno se hace muchas preguntas respecto a los por qué. Pero siempre hay que recordarlo con el mayor cariño del mundo. Hoy es una mezcla de emociones fuertes, desde la tristeza y el llanto de no tenerlo, hasta la felicidad y la alegría de haber tenido un padre tan bueno como fue él. Siempre lo recuerdo con una sonrisa, pero la verdad es que hoy metés las emociones en una licuadora y te puede llegar a pasar cualquier cosa".
Aunque no está físicamente, Ramiro siente muy cerca a su papá, que se le presenta en forma de señales: calcomanías, música de fondo en los negocios o en los autos. "Me pasa que si estoy pensando en él aparece una canción. Son mensajes que me manda y siento que me acompaña. Tal vez para un auto en el semáforo, yo tenía un mal día y se escucha un tema de él, eso es como que me diga 'dale, levantá la cabeza'", ejemplificó.
En la playlist de Ramiro el cuarteto tiene un lugar privilegiado, ya que es uno de sus ritmos preferidos. Es que para él, es una forma de tener cerca a su papá: "Me pone feliz como vivía su música, tan aferrado a ella, la luchó siempre y quiso dejar el legado de su música, interpretaba sus canciones de una forma impresionante".