El término “jubilados cannábicos” comienza a significar algo más “que adultos y adultas mayores que usan cannabis”. La resignificación del término llega gracias al combo de regulaciones, crecimiento sostenido de la industria y mercados en constante expansión en todo el mundo.
Esto quiere decir, que cada vez más empresas que administran fondos de retiro y pensión ofrecen sus servicios a las compañías cannábicas. Esta particularidad sucede en grandes corporaciones como Tilray, Aurora Cannabis o Canopy Growth, cuyo principal nicho es el mercado medicinal, pero tienen presencia en el mercado de producción de cannabis para todo fin.
De todas maneras, el fenómeno ya se está expandiendo a otras compañías más chicas o centradas exclusivamente en la producción de cannabis para el mercado adulto o cadenas de dispensarios. Esto no representa algo menor, teniendo en cuenta que en sistemas laborales como el estadounidense los derechos laborales son mínimos y sólo se accede a algunos beneficios de retiro privado.
En ese contexto, como el norteamericano, se trata de un signo enorme de normalización y que deja un mensaje claro: el cannabis y los puestos de trabajo que genera no son una moda pasajera.