NUEVA LEY

California: ahora las escuelas secundarias públicas no deben empezar las clases antes de las 8.30

Numerosos estudios de todo el mundo en el área de las neurociencias indican que los adolescentes se van a dormir más tarde y que, a su vez, tienden a descansar más horas al día. Se podría pensar que lo primero está relacionado principalmente con una tendencia cultural motivada por el uso excesivo de dispositivos electrónicos hasta las últimas horas de la noche, o las salidas nocturnas, por nombrar algunos factores. Pero, para los especialistas, hay otra razón clave a tener en cuenta: “Esa cultura se monta sobre una necesidad biológica. El reloj biológico les dice a esos chicos que hay que hacer todo más tarde”, afirmó a GO Noticias el director del Laboratorio de Cronobiología en la Universidad Nacional de Quilmes, Diego Golombek.

Para el reconocido experto en el área de la cronobiología -el estudio de los ritmos y relojes biológicos-, que los chicos hagan "todo más tarde" no sería algo grave de no ser que "al otro día tienen que ir al colegio extremadamente temprano". La falta de sueño en la etapa escolar de la adolescencia es una de las problemáticas más estudiadas por profesionales de la educación, la psicología y las neurociencias, dadas las graves consecuencias a corto y largo plazo.

Además de asistir somnolientos y quedarse dormidos en el aula durante la clase, los estudiantes mal dormidos pueden perder el interés en la materia, no retener la información durante esas horas, e inclusive, sufrir alteraciones en el comportamiento y la salud emocional, consignó el médico psiquiatra de INECO, Fabián Triskier.

"Los adolescentes deberían dormir entre nueve y diez horas, pero no lo hacen", cuestionó el psicoterapeuta. En ese sentido, coincidió con Golombek en que los jóvenes son catalogados como "búhos" dentro de las ciencias, porque, desde un punto de vista cronobiológico, les llega la sensación de sueño "mucho más tarde por los cambios cerebrales que aparecen en la pubertad".

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