Belleza

La foto de una influencer argentina avivó la polémica sobre los cuerpos reales

Durante las últimas horas, la instagramer Delfi Ferrari fue Trending Topic en Twitter debido a una foto en la que se la ve en bikini posando al costado de una pileta en Punta del Este, Uruguay. Los diversos usuarios de la red social - y de Instagram- no tardaron en señalar el detalle de su figura, resaltando la delgadez de la joven.

Ferrari cuenta con 463 mil seguidores en Instagram y, tras la polémica, brindó una entrevista al medio Infobae donde intentó defender su postura: “Siempre hay críticas en las redes sociales y uno no puede hacer nada contra ellas, hay que aprender a convivir con eso, pero sí me afecta aunque quiera poner un caparazón duro, uno es humano y no puede hacer oído sordo a esas cosas, sobre todo porque estoy sana y que me digan que estoy enferma me choca, y más me afecta que estén diciendo que estoy malinfluenciando a las niñas más chicas con respecto a mi cuerpo”.

Asimismo, la influencer afirmó que siempre le gustó cuidar su figura y hace unos años incursionó en el mundo del fitness: “empecé a entrenar muchísimo, empecé a cuidar mucho mi alimentación; como todos saben, la alimentación es un 80% y el entrenamiento es la otra gran parte”, dijo Ferrari.

“no por estar flaco quiere decir que uno esté anoréxico o bulímico como se ha dicho y creo que esas palabras de la gente hieren porque nadie puede decir ni juzgar al otro solo por las redes o por una foto”, continuó la instagramer. Esta polémica se incluye dentro del largo debate que se ha generado desde el auge de las redes sociales.

No voy a comer hasta tener el cuerpo de Delfi Ferrari, escribió una usuaria días atrás. El mensaje pasó desapercibido hasta que se viralizó la respuesta de Delfina con dos emojis, el de un corazón con una flecha y el de una carita con corazones. Esto despertó el repudio de muchos usuarios, ya que la joven no realizó ninguna crítica o advertencia ante las palabras de su seguidora.

Estas plataformas constantemente bombardean con imágenes que, social y culturalmente, se imponen como lo correcto, lo bello, lo denominado “belleza hegemónica”. El peligro que se produce es la amenaza constante de nunca llegar a ese punto, lo cual puede repercutir negativamente en la autoestima y seguridad de uno mismo para con su cuerpo. Más aún, si tenemos en cuenta que es un público adolescente el que principalmente sigue a estos influencers.

Respecto a cómo se siente, Ferrari aclaró: “La gente que me sigue de toda la vida sabe que soy una persona sana, que si no lo estuviera no podría entrenar lo que entreno por día, y de hecho hago un seguimiento con deportólogos, nutricionistas y médicos que me analizan por mi vida fitness, tengo análisis de sangre hechos que lo avalan”.

“Creo que la gente tiene que dejar de criticar al resto y empezar a verse a uno mismo, ya que la anorexia es una enfermedad muy frágil, no se puede estar hablando así de una persona, criticándola”, concluyó Delfina.

Luego de que ambas imágenes se hicieran virales, la influencer puso privado su perfil de Instagram y la usuaria borró el mensaje en el que mencionaba que iba a dejar de comer.

En las redes sociales, los usuarios, en su mayoría mujeres, quisieron dejar en claro que sus críticas no iban dirigidas al físico de Delfina sino a su respuesta al tuit.

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