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"MySweetApple": La pareja argentina que es furor con sus videos de porno amateur

Kim y Paulo se conocieron en 2013 y desde 2016 recorren sitios paradisíacos para filmarse teniendo sexo.

Kim y Paulo aún recuerdan cuando una combinación de subtes los llevó a conocerse mejor. Fue durante el año 2013 y ambos cumplían sus rutinas laborales en una reconocida empresa multinacional estadounidense, pero nunca habían interactuado en persona, aunque sí por correo electrónico.

Un plan de viaje a Gualeguaychú para celebrar el carnaval de aquel año, organizado por un amigo en común, implicó que ambos debieran recorrer el barrio porteño de Once para encontrar los disfraces adecuados para la ocasión.

Para 2016 el vínculo estaba completamente afianzado. “Mantuvimos al margen a nuestras familias antes de comenzar a salir. Ni siquiera habíamos dicho que éramos novios. Allí planeamos un viaje a Italia. Y antes de irnos conocimos a nuestros respectivos padres, porque no queríamos mezclar las cosas”, reveló el hombre de 31 años.

En Milán comenzaron a trabajar de camareros para aprender el idioma. “Tampoco queríamos gastar todos los ahorros”, contó Paulo. Justamente fue él quien, una noche, tras navegar por Internet, le mostró a Kim un sitio en el que se podían hacer shows eróticos en vivo y ganar dinero.

Ambos explicaron: “Siempre nos gustó filmarnos mientras teníamos sexo. Era y es nuestro fetiche. Hacíamos videos que no le mostrábamos a nadie, que quedaban para nosotros. Pero esa vez encontramos un lugar en el que podíamos hacer lo mismo y ver qué onda. No buscábamos ganar dinero, aunque obviamente nos servía”.

Asimismo, Paouo agrega: “Tampoco queríamos faltarle el respeto a nuestra familia, pero sí hacer lo que nos diera la gana. En ese entonces usábamos una cámara muy mala”. Aquel dinero fue invertido en mejor equipamiento. “El primer día que empezamos los shows no sabíamos si estábamos haciendo plata. Todo ese dinero fue invertido en equiparnos mejor. En comprar la camarita, el micrófono, alguna lencería”, agrega Kim

Aquella noche terminaron cerca de las 6 de la mañana. Se cambiaron, fueron a desayunar y sellaron un acuerdo en el que pactaron un detalle fundamental: todo lo difundido no podía llegar a la Argentina.

“En ese momento le contamos a nuestros hermanos más chicos, necesitábamos desahogarnos porque estábamos solos. Ellos se mantuvieron callados. Pero después una nota que nos hicieron acá se hizo viral y todo se desmadró”, indicaron.

Kim es la hermana del medio de tres mujeres. Paulo lo mismo, pero de hombres. De sus círculos más íntimos sólo sus padres desconocían lo que hacían del otro lado del mundo. Pero en 2018, sucedió lo impensado: “Se viralizó un video por WhatsApp de nuestras vacaciones en Cancún. Eran 30 segundos nuestros, teniendo mucho sexo. Nuestros papás se enteraron por el video de WhatsApp”.

Ante esto, Kim recordó: “Ese video le llegó a mi papá y a todos sus amigos. Estuvimos un tiempo sin hablarnos, estaba muy enojado y lo entendí. Vengo de una familia en donde el sexo es tabú. No estuvo bueno. Y cuando se enteraron me llamaron y justo estábamos por hacer un show en vivo. Yo vi el mensaje y nos dijeron que podíamos empezar. Tuve que apagar el celular, hacer un show de una hora; y cuando se lo conté a Paulo intenté llamar a mi familia y nadie me quería atender”.

Aquel episodio traumático, convertido en una confesión obligada, distendió el día a día de la pareja, quien llevaba tiempo incursionando en Pornhub, el sitio de pornografía más visitado en el mundo. En dicha plataforma crearon MySweetApple, un canal en el que son los protagonistas exclusivos de cada escena de sexo, ubicado entre los 100 más vistos de la web, con más de 220 millones de visitas entre sus contenidos.

En cuanto a su negocio, Paulo explica: “Le escapamos a las productoras grandes, en el sentido de que filmamos nuestro contenido. No queremos estar en un estudio y que nos digan lo que tenemos qué hacer. Queremos continuar con el espíritu amateur, tenemos sexo y lo filmamos. Escuchamos muchas cosas, pero por suerte nos topamos con estudios tirando al lado feminista, productoras con directoras mujeres, contratos diferentes, en donde si una actriz no quiere hacer algo no lo hace. Está conectado con las formas antiguas en las que se hacían las cosas. No nos gusta que usen chicas que recién cumplen 18 y parecen niñas.

De esta forma, la pareja logró un estilo de vida basado en lo que les gusta hacer. “Puedo decirte que más de la mitad de lo que ganamos lo ahorramos. Que si vamos al supermercado no miramos precios y consumimos todo lo que nos gusta. Y que una semana al mes viajamos. No hablamos de cuánto ganamos porque no queremos ensuciar lo amateur”, afirma Paulo.

Luego, aclara: “No pensamos en el dinero. Tampoco estamos mirando cuánto ganamos. Sabemos que trabajamos un montón, estamos todos los días trabajando. Nuestros fans están contentos porque nunca estafamos a nadie”.

Mérito: Mauricio Luna (Infobae)

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