Después de casi tres años del asesinato de Fernando Báez Sosa en la madrugada del 18 de enero de 2021 enfrente del boliche Le Brique de Villa Gesell, comenzó este lunes el juicio contra Máximo Thomsen, Blas Cinalli, los hermanos Luciano y Ciro Pertossi; su primo Lucas Pertossi, Enzo Comelli, Ayrton Viollaz y Matías Benicelli por la muerte del joven.
En este contexto, Silvino Sosa habló acerca de su hijo y el dolor de su trágica muerte: “Me llena de orgullo sentarme acá y hablar de él. Con Graciela siempre luchamos para que no le pase nada. Fernando era el ser más amado de mi vida. Los días más felices eran sábado y domingo porque estábamos todos juntos”.
Ante estas duras palabras, Máximo Thomsen, uno de los acusados más complicados en el crimen, comenzó a llorar delante de Silvino.
Se espera que el juicio incluya 150 testigos y que los imputados estén en las audiencias, Los ocho acusados, jóvenes entre los 21 y 23 años, están en prisión preventiva desde 2020, acusados de "homicidio agravado por el concurso premeditado de más de dos personas y alevosía".
Los acusados podrían enfrentar una pena de hasta prisión perpetua por este delito. Báez Sosa, un joven estudiante de derecho, murió en la madrugada del 18 de enero de 2020 a la salida de un local bailable de la ciudad balnearia de Villa Gesell, ubicada a 380 kilómetros de Buenos Aires. El joven murió como consecuencia del ataque a golpes de puño y patadas que recibió por parte de una banda de varios jugadores de rugby.
Según la autopsia, el joven murió de un “traumatismo de cráneo”. “Mucha golpiza le dieron'', dijo la mamá de la víctima, Graciela Sosa, tras la muerte del joven. "Lo golpearon hasta no dar más con él, hasta que lo mataron”. Cabe aclarar que, los padres de Fernando Báez Sosa, son oriundos de Paraguay.