Jueves 13 de enero de 2022
ESPECIALISTAS

Día Mundial de la lucha contra la Depresión: ¿qué síntomas detectar para prevenirla?

Los trastornos mentales se encuentran entre las principales causas de la carga mundial relacionada con la salud. Y la aparición de la pandemia de COVID-19 en este contexto ha planteado muchas preguntas sobre los efectos resultantes en la salud mental a través de sus efectos psicológicos directos y sus consecuencias económicas y sociales a largo plazo.

Una de sus consecuencias más visibles es la depresión, un trastorno psíquico, actualmente considerado como la principal causa mundial de discapacidad, por encima de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Es el resultado de la interacción compleja entre diferentes factores sociales, psicológicos y biológicos, que afecta diferentes áreas de la vida.

“Cuando hablamos de depresión, estamos haciendo referencia a un cuadro psicopatológico que se caracteriza por un estado de ánimo deprimido que hace que quien lo padezca tenga poca energía, falta de concentración, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa e incluso baja autoestima. Las razones que conllevan a dicho cuadro pueden ir desde una vulnerabilidad biológica, a eventos vitales estresantes que pueden ser predisponentes en su etiología”, explicó a Infobae la licenciada Melisa Mirabet, psicóloga clínica y docente de Psicopatología en la Universidad de Belgrano.

Y agregó: “Hoy más que nunca debemos visibilizar la importancia de cuidar la salud mental de la población ya que la situación mundial por la pandemia ha llevado a un mayor reporte de consultas por ansiedad y depresión. El miedo, la frustración y la tristeza han sido emociones que probablemente todas las personas han sentido, sin embargo los casos diagnosticados de trastornos depresivos se han ido incrementando por todos los cambios que este contexto conlleva. Así como el último tiempo el foco se ha puesto en cuidar la salud física para no contraer COVID, a dos años de esta pandemia, priorizar el cuidado de la salud mental tiene que ser prioridad de cada sector social para prevenir cuadros como la depresión que hoy en este día de lucha invitamos a tomar conciencia”.

“Para poder diagnosticar la depresión, siempre debe hacerlo un profesional de la salud mental ya que es quien se encuentra habilitado y con los conocimientos y experiencia suficiente para realizar una evaluación de los signos y síntomas que se presentan en la persona. El arribo diagnóstico puede incluir entrevistas clínicas, observación, utilización de escalas y cuestionarios, la propia expresión subjetiva de la persona, entre otros. Algunos criterios a pesquisar que se establecen son: un estado de ánimo depresivo la mayor parte del día; disminución del interés en todas o casi todas las actividades; presencia de alteraciones de sueño ya sea insomnio o hipersomnia; cansancio, la fatiga o la pérdida de energía; presencia de pensamientos recurrentes de muerte, entre otros”, aclaró Mirabet.

Y advirtió: “Lo que no debe hacerse nunca frente a alguien que presenta síntomas es naturalizarlo. Suele hacerse mucho con los adolescentes que los padres mencionan “se la pasa durmiendo como todos los de su edad”, cuando quizás estamos frente a algo menester de atención. Tampoco es correcto aconsejar con frases invalidantes como “estás mal porque querés”, cuando poder salir adelante de la depresión y lograr una reducción sintomática requiere de múltiples intervenciones como ser un espacio psicoterapéutico, un plan farmacológico, a veces es necesario incluir acompañamiento terapéutico y hasta trabajar con psicoeducación familiar”.

“En relación al estado de ánimo, pueden aparecer sentimientos de tristeza, preocupaciones constantes o sensación de vacío. En el área cognitiva, aparecen dificultades en la concentración, pérdida de interés, culpa, indecisión, incluso ideas suicidas. Desde lo conductual suele aparecer el aislamiento, relaciones dependientes, llanto repentino. En el área somática surge el insomnio o hipersomnia, la fatiga, aumento o disminución del apetito, entre otros”, explicó a Infobae la licenciada Cecilia Salas Gatti, Psicóloga y Directora Ejecutiva de Casaclub Baires.

Para Cynthia Zaiatz (MN 60.105. MP 96.892), jefa del servicio de Salud Mental del Sanatorio Modelo de Caseros, existen varios signos que nos permiten advertir que una persona está atravesando un cuadro de depresión: tristeza, ansiedad o sentimiento de vacío persistentes; pérdida de interés en actividades que antes producían placer, incluyendo la actividad sexual; fatiga o pérdida de energía; pérdida o aumento del apetito (y del peso); problemas para dormir, insomnio, dificultad para mantener el sueño o dormir demasiado; emociones aplanadas; sentimiento de desesperanza, pesimismo, culpa o inutilidad; retraimiento social; problemas para concentrarse, recordar o tomar decisiones; irritabilidad; molestias físicas persistentes como jaquecas o cefaleas, problemas digestivos, dolor crónico, que no responden al tratamiento, y pensamientos o ideación suicida, intentos de suicidio o autolesiones.

“Generalmente, el médico diagnostica la depresión basándose en los síntomas. Para facilitar la distinción entre depresión y los cambios normales del estado de ánimo, los profesionales determinan si los síntomas están causando una angustia significativa a la persona afectada o menoscaban de manera significativa su capacidad para desenvolverse. La existencia de antecedentes personales o familiares de depresión ayuda a confirmar el diagnóstico. La presencia de una preocupación excesiva, ataques de angustia y obsesiones son frecuentes en la depresión, de modo que el médico puede pensar, erróneamente, que la persona tiene un trastorno de ansiedad”, afirmó Zaiatz.

Y agregó: “Cada persona que desarrolle algún síntoma depresivo o cree tener una depresión, deberá consultar con su médico, psicólogo o psiquiatra y ver el tratamiento necesario y especifico. Siempre es recomendable tratar con un especialista antes que automedicarse. En el caso de percibir algún síntoma en algún ser querido o allegado, lo recomendable es trasmitirle que visite a algún médico, psicólogo o psiquiatra para que le indiquen el tratamiento específico. Nunca hay que sugerir ninguna medicación, sino consultar con un profesional”.

Según apunta la especialista, la depresión mayor puede comenzar a cualquier edad. Sin embargo, en promedio el inicio es a los 30 años. La depresión mayor, tanto en adolescentes como en adultos, es dos veces más frecuente en mujeres que en varones. El riesgo de desarrollar depresión mayor varía en varones y mujeres, siendo para ellas entre el 10% y 25% y para ellos entre el 5% y 12% de la población mundial.

Las personas con depresión tienen dos o tres veces más posibilidades que una sana de desarrollar una discapacidad social, debido a que las relaciones sociales que establecen son inseguras, menos activas y más pobres. Se puede concebir esta pérdida en la habilidad social como uno de los síntomas que más discapacita al individuo que padece este trastorno, ya que las relaciones íntimas son deficientes y sus interacciones sociales poco satisfactorias”, precisó Zaiatz.

¿Qué puedo hacer si detecto que alguien cercano presenta algún síntoma? Lo primero que debemos hacer es reconocer que esa persona está pasando por un momento de mucha apatía y angustia. Donde pequeñas actividades diarias, como levantarse, bañarse, tender la cama, pueden resultar un gran desafió. Es sumamente necesario comprender esto, ya que muchas veces las personas en el intento de ayudar terminan haciendo acciones que no colaboran con el otro.

Comentarios