La ciudad de Itumbiara, en Brasil, vive horas de profundo dolor y tensión tras el doble crimen que conmocionó al país, luego de que la madre de los dos niños asesinados fuera increpada durante el funeral y tuviera que retirarse del cementerio municipal ante los insultos y amenazas de algunos asistentes.
Según testigos, la ceremonia estuvo atravesada por un clima de hostilidad que se intensificó con el correr de los minutos, lo que obligó a familiares y allegados a acompañar a la mujer para resguardar su integridad física. Imágenes difundidas en redes sociales la muestran visiblemente afectada, siendo contenida mientras abandona el lugar en medio de la tensión y la conmoción generalizada por el caso.
🇧🇷 | La madre de los niños asesinados por su marido tuvo que abandonar el funeral de sus hijos antes del final de la ceremonia después de empezar a recibir amenazas e insultos en el cementerio de Itumbiara, Brasil. https://t.co/CFDoH42Bgy pic.twitter.com/kVV0qYX7nZ
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) February 13, 2026
El episodio se produjo horas después de que se confirmara la muerte del menor de 8 años, quien permanecía internado en estado crítico tras el ataque. De esta manera, ambos niños, de 12 y 8 años, fallecieron a causa de los disparos efectuados por su padre, Thales Machado, secretario de Gobierno local de 40 años, que luego se quitó la vida.
Antes del crimen, el funcionario había publicado una carta en su cuenta de Instagram en la que hacía referencia a problemas matrimoniales y a una presunta infidelidad de su pareja, mensaje que posteriormente fue eliminado tras el hecho. Esa misma noche, el hombre atacó a sus hijos dentro del ámbito familiar, lo que desencadenó una tragedia que impactó de lleno en la comunidad.
El caso generó un fuerte impacto institucional y social en Itumbiara, donde Machado además tenía vínculos directos con la conducción política local por ser yerno del intendente Dione Araújo. La investigación judicial continúa en curso mientras la ciudad permanece en estado de shock, con manifestaciones de dolor que, en algunos casos, derivaron en episodios de violencia verbal durante el sepelio de los menores.